Don Beto, un conocido aficionado de los Pumas, ha sido objeto de controversia en redes sociales recientemente. Su decisión de anunciarse como disponible para alquilarse en eventos ha generado una ola de burlas y críticas. Esto ha impactado negativamente su popularidad, que previamente estaba en su punto más alto debido a su carisma y la pasión que demostraba por su equipo.
Los usuarios en redes sociales han reaccionado de manera mixta. Algunos consideran que su oferta es un intento desesperado de monetizar su fama, mientras que otros lo ven como una oportunidad ingeniosa para seguir cerca de los aficionados y compartir su entusiasmo en diferentes eventos. Sin embargo, la percepción general parece inclinarse hacia una imagen más crítica, afectando su estatus como una figura querida entre los seguidores de los Pumas.
La caída en su popularidad también podría estar relacionada con la idea de que este tipo de acciones diluyen la autenticidad por la que se le conocía. Para muchos, el hecho de que se alquile para eventos puede hacer que su pasión por el equipo parezca menos genuina y más comercializada.